Marketing interno de los recursos humanos.

foto_4El marketing, en el marco empresarial, no sólo se aplica al ámbito sectorial, sino que también se aplica como área funcional dentro de la propia empresa. Un claro ejemplo de esto es el “marketing interno de los Recursos Humanos”, mediante el cual este departamento que ha de interrelacionarse con el resto de la empresa, ha de saber “vender” una imagen en la que aporte a la vez confianza y autoridad. Es una actividad de marketing en la que claramente se aplican las 4 P’s tradicionales; ha de realizar “estudios de mercado” (como conocer el clima laboral, el índice de rotación, etc.), y su mercado son los trabajadores de la empresa, ha de “poner precios” al producto del trabajo, es decir salarios (y cuenta tanto el económico como el emocional), ha de realizar comunicación interna, ha de definir los “productos” o puestos de trabajo, ha de tener prevista una “logística” para llevar a cabo los planes de carrera de los empleados (mediante formación y promociones).

En el caso del marketing interno de los RRHH nos encontramos con una dificultad añadida que es la no necesidad de realizar prospección, aunque sí segmentación según el tipo de destinatarios de cada comunicado. Pero nos tenemos que dar cuenta de que el target es el total de su universo, es decir, cada uno de los empleados de la empresa. El objetivo es mucho más difícil que un objetivo de marketing de mercado de producto, en el que hay que alcanzar una cuota de mercado sea referido a nichos.

La orientación al cliente (externo e interno), es necesaria para que el departamento de RRHH de una empresa pueda empatizar con su target, ya que este es el eje sobre el que gira cualquier organización en la actualidad. Si la empresa advierte claramente que el “consumidor” (de su producto y de cualquier producto o servicio), es, en términos generales, usuario, en mayor o menor medida, de las nuevas tecnologías de la comunicación, no se le tiene que escapar que cada una de las personas que trabaja en la empresa es también “consumidor” y por lo tanto usuario también de las TIC’s. Esto implica que el nivel de información de los individuos ha aumentado a una rápida velocidad, y por lo tanto su comportamiento ante la “compra” y la “percepción de imagen” de la oferta.

Como herramientas de marketing, RRHH ha de utilizar tanto “estrategias de marketing” como elementos tan usuales en un acercamiento al mercado como son las TIC’s y acciones de marketing directo, comunicación, etc. Entonces todo esto requiere tener un “plan de comunicación” integrado en el plan de RRHH de la empresa, que contará con unos objetivos, unos plazos, unos medios y un presupuesto.

Situaciones de mercado complicadas, como una crisis económica, o situaciones específicas de la empresa hacen que este tipo de acciones del departamento de RRHH sean fundamentales, ya que el objetivo es mantener una productividad alta mediante una motivación de las personas y para ello hay que saber comunicar las opciones que se pueden aplicar en cada caso.


La imagen de la empresa no sólo se comunica desde el departamento de marketing hacia el exterior, también la comunica el departamento comercial, atención al cliente, compras cuando trata con proveedores, y así seguiríamos hasta cada uno de los trabajadores de una empresa. Esta imagen incluso se sale de ámbito de la organización si la sacamos a las redes sociales, donde, en algunos casos, la parte privada y profesional recorren parte del camino juntos, como demuestra, por ejemplo, el aumento de la “selección de personal 2.0” o de “business 2.0”.


El flujograma de una empresa nos muestra todas las relaciones interdepartamentales, el caso del marketing de los RRHH es aplicable a otras muchas áreas funcionales de la empresa.

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