Humor y humildad. Pilares del liderazgo.

Mi_t_o-941530148-largeEn la Harvard Business Review podemos encontrar algunos artículos sobre la importancia de la Humildad para el liderazgo. Os recomiendo Six principles for developing humility as a leader Level 5 Leadership: The triumph of humility and fierce resolve. En la misma revista he encontrado una referencia a un estudio sobre la importancia del humor para potenciar un desempeño óptimo. Podéis leer un resumen en Investigating the relationship between humour patterns and team performance. La verdad es que el estudio es rarito. Observan las reuniones de trabajo de algunas empresas industriales alemanas. Miden el número de veces que se ríen y al cabo de unos meses miden el desempeño de los equipos observados y lo comparan con el nivel de risas de las reuniones. ¿Os imagináis la situación? Seguramente se ríen del propio investigador que asiste a las reuniones como un avistador de grullas en celo.

El hecho de que la revista de Harvard y una asociación de Psicólogos tenga que publicar este tipo de artículos tan obvios en defensa de estas dos virtudes básicas nos da una idea del pobre nivel de liderazgo que tenemos en las empresas. Es como si tuviéramos que realizar un estudio para demostrar que la mayoría de los seres humanos es reacia a pillarse algún miembro de su cuerpo con la tapa de un piano.

Para aquellos que no lo vean tan claro recomiendo la lectura de un blog de la EOI (Escuela de Organización Industrial) sobre los 18 comportamientos mas irritantes de los jefes basado en un estudio de la Consultora Otto Walter. Los 3 primeros, en este orden, son falta de respeto, prepotencia y no escuchar. Los tres relacionados con la ausencia de humildad.

Si de todos modos no estáis de acuerdo con la necesidad de primar estas dos virtudes os enumero algunas competencias directivas que no podréis alcanzar si no tenéis humildad:

– Empatía. Si tenemos el ego tan grande que nos sale por las orejas como a mi los pelos es imposible que hagamos sitio a los demás para ponernos en su lugar. Los equipos lo perciben rápidamente y jamás depositan su confianza en este tipo de jefes porque saben que van a lo suyo.

– Reconocimiento: Ser humilde no es tener baja autoestima. Consiste en conocerse bien a si mismo como pedía el oráculo de Delfos. Lo bueno y lo malo. Solo de este modo podremos reconocer qué parte del éxito es nuestra y qué parte es de los demás. Incluso no nos importará darles también la nuestra. Si ya nos conocemos bien no necesitaremos tanto el reconocimiento.

– Comunicación. Poner en común, eso es literalmente comunicar. Si solo nos escuchamos a nosotros mismos también hablaremos solo con nosotros y no pondremos nada en común, ni lo suyo ni lo nuestro. De nuevo los equipos notarán inmediatamente esta incapacidad. Desconectarán con los jefes carentes de humildad o bien les dirán solo lo que quieren escuchar.

– Servicio. Si, los jefes no están para que les sirvan sino para servir a los demás. No solo a su equipo para ayudarles a obtener los mejores resultados sino también a los demás departamentos y a los clientes. Si creemos que somos tan buenos que estamos por encima de los demás es imposible que cuenten con nosotros para ningún proyecto que requiera sentido de equipo.

En cuanto al sentido del humor creo que no es necesario dar muchas explicaciones. Es la forma mas rápida y natural de que los jefes demuestren esa humanidad tan solicitada por los empleados. Parece evidente que la gente prefiere trabajar con un jefe con el que, además de trabajar de manera eficiente, se pueda divertir. No consiste en el ser tío mas gracioso del mundo y que nuestro equipo se parta de risa con nosotros. Tampoco se trata no tomarse en serio lo que se hace. Consiste mas bien en facilitar un ambiente exigente en los resultados pero carente de tensión en el desarrollo. No hay nada mejor para reducir tensiones que una sonrisa, una broma o una abierta carcajada ante nuestros propios defectos y antes los aparentes problemas del día a día.

Como ilustración del contraste entre humildad y arrogancia termino recomendando que volváis a ver o descubráis la película de la que he sacado la foto de hoy. Se trata de Mi tío del genial Jacques Tati (ver trailer). Siempre me hubiera gustado trabajar para un Director así. Resultados excelentes gestionados con altas dosis de humor y humildad.

José María Peláez Marqués

Consultor de RRHH y Socio Director de HyH Formación y Consultoría

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