Límites de un proceso de coaching.

rebecarodriguezCuando una organización decide contratar un proceso de coaching, es probable que piense que éste solucionará todos sus problemas.  Para evitar que el coach caiga en esa trampa debe:

  • Evitar entrar en terrenos más allá del coaching, es decir, no convertirse en consultor, asesor, mentor o psicoanalista. Si el cliente adopta el papel de paciente, o se convierte en sujeto pasivo, se debe suspender el proceso y derivarlo a otro tipo de profesional.
  • Evitar el querer gustar y agradar al coachee; el coach debe retar y si es necesario crear situaciones tensas a efectos de que el coachee salga de su zona de confort.
  • Evitar el coaching coercitivo. En Psicoterapia sí se han desarrollado técnicas para preparar a una persona que se resiste a la terapia, pero en el ámbito del coaching aún no.
  • Asegurarse de que los objetivos que se marca el coachee son realistas, ecológicos y alcanzables.

Por todo lo anterior y por el prestigio de la profesión es fundamental asegurarse de la  preparación acreditada de los coaches, pues el coaching va más allá de una buena voluntad, es un conjunto de técnicas muy efectivas si se sabe cómo y cuándo aplicarlas.

Rebeca Rodríguez Escudeiro.

Socia Directora de CNI

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